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9 de octubre de 2016

Cocinar descalzo

Recuperar el gusto por la cocina es una de tantas cosas que tenía pendientes. Pero, antes que nada, tenía que sentirme cómodo con mi entorno; y es algo que he empezado a hacer hace no mucho tiempo. Lo de volver a cocinar ha surgido con naturalidad y, para mi sorpresa, vuelvo a pasarlo bien delante de la tabla de cortar, los fogones y el horno. Una salsa, un rehogado, un guiso... vuelvo a derramar aceite de oliva sobre los salteados antes de apartarlos del fuego, a disfrutar de las especias y a experimentar con los contrastes y las sorpresas al paladar. Y, lo mejor de todo, veo cómo los comensales disfrutan dando buena cuenta de todo lo que se les ofrece.

Sentir el suelo bajo mis pies descalzos mientras troceo con cariño una cebolla es algo que denota un alto grado de comodidad, una sensación que no tenía desde hace mucho tiempo. Una sensación que espero no me abandone en mucho tiempo.

31 de julio de 2013

13,76

13,76€ ha sido lo que hemos pagado en una tienda "ecológica" por cuatro artículos que, en un super cualquiera, nos habrían costado unos ocho euros. 

¡Ahí es nada!

La moda de lo BIO, lo ecológico o lo natural, me mata. ¿Las lechugas de la frutería de mi barrio no son BIO? ¿Y qué me dices de los plátanos? Vale, casi todo pasa por frigos pero, aún así, son más naturales que un puñado de cereales y trozos de frutas desecadas, empaquetado en atmósfera protectora, o que un extracto de arroz envasado en tetrabrick.
Entonces, ¿por qué hemos hecho ese gasto innecesario? Porque teníamos la esperanza de encontrar la leche de arroz en algún comercio cercano a casa y porque estaba sin marcar... y porque nos apetecía probar. Pardillos.

Si eres de los que se dejan los cuartos en herbarios, tiendas natura y medicina natural, antes de comprar te aconsejo que leas las etiquetas, que compares y decidas si realmente vale la pena pagar el doble por un producto que, puede, no te aporte nada diferente a la marca blanca de tu super habitual. Te lo dice un acérrimo defensor de la causa natural.

No es oro todo lo que reluce...

La dolorosa. Más o menos el doble que en cualquier otro supermercado.
 
Ya nos podría haber salido más barato (y artístico) el bodegón.

8 de junio de 2012

Mr VOLLUTO

Otro juguete para la escueta encimera de la cocina. ¡Bienvenido sea!
De mi cuadragésimo cumpleaños me quedo con la compañía. Ha sido una de las pocas ocasiones, en estos recientes años, en las que he celebrado mi cumpleaños en familia. Es cierto que no me entusiasma la idea de soplar velas, pero una sorpresa es una sorpresa y se agradece enormemente. Y el regalo estuvo muy a la altura de las circunstancias: Nada más y nada menos que una cafetera Nespresso DeLonghi, todo un gustazo para mi paladar a las seis y poco de la mañana.
Me debato entre los cafés moderadamente fuertes y los exóticos, como el Indriya de hoy pero, a diferencia del Mr Clooney del anuncio, lejos de conformarme con un gustoso Decaffeinato, más bien me considero Mr Volluto. No quiere decir esto que vaya a dejar las infusiones de lado. En realidad es más un impasse que se resolverá en cuanto encuentre cápsulas de té verde con hierbabuena, o negro con vergamota. Todo es cuestión de tiempo...

¡GRACIAS, FAMILIA!

No sabéis bien lo que habéis hecho, jejeje...

2 de noviembre de 2011

RECETAS QUE REVIVEN A LOS MUERTOS

Ésto revive a un difunto! O casi...

Para el día de mis muertos (y de los tuyos) me metí en la cocina y sacrifiqué unos pollos que, lamentablemente, ya se encontraban cadavéricos. Los metí en una cacerola, acomodándolos sobre un lecho de cebollas en rodajas y generosos trozos de ajo, salpimentándolos y especiándolos con abundante canela y unos clavos arrancados de donde más tétrico te resulte. Como colofón, derramé unos chorros de blanco barato, de cartón, sobre sus pechugas y troceé unas naranjas, para endulzarles tan amargo final. Para mi sorpresa no se quejaron, ni cuando les torturé a cuchillo ni cuando les hice pasar térmicas penurias durante unos insufribles cuarenta minutos a fuego lento; olla tapada, no sea que les dé por revolotear en el último instante...


E voilá! Pollo al purgatorio con arroz de salvación.

Lo de añadirle arroz blanco avinagrado fue una idea genial, aunque no del todo afinada. Parece que el toque ácido no fué suficiente y el contraste con la salsa dulzona era mínimo, pero el pollo estaba (y aún está, en el taper de la primera balda del frigo) para chuparse los dedos, los propios y los del resto de comensales a la mesa. Por suerte para moi, compartimos guiso sólo dos ;-)

Lo de ponerle nombre a un plato le confiere un toque de distinción, a la vez que despierta la curiosidad de los convidados. No me negarás que resulta cien veces más atractivo lo del Pollo al purgatorio que Guiso de pechugas con especias y vino acompañadas de arroz... ¡Dónde vamos a parar!

Creedme cuando os digo que ver a todas esas aves, desplumadas, retozando en aquella salsa rojiza en ebullición, en el fondo de la cacerola, resultó ser un espectáculo verdaderamente dantesco.

(Parafraseando a los periodacas de la Antena del tres).

4 de agosto de 2011

LIMIENTA Y PIMÓN

Llevo días buscando una excusa para ponerme manos a la obra, para retomar las labores columnísticas y el contacto con mi puñadito de lectores que ya ni me echan de menos, pero no hallaba ganas ni inspiración para plantarme ante las teclas y soltar los dedos con algo de gracia.
Anoche, tras un breve debate doméstico acerca de la cena, surgió la frase que da título a esta reentrada, pero el navegador web de mi portátil me jugó una mala pasada y no pude ni intentar editar unas míseras líneas para desearos unas felices vacaciones. Para mi sorpresa, han habilitado de nuevo el acceso a blogspot desde el trabajo. ¡Y aquí estoy!

¿La frase? Encontrábase mi niña ante dos filetes de atún, recién descongelados por arte de Lorenzo y las tórridas calores estivales, y me cuestionaba acerca de cómo ponerlos al punto sobre un plato, si a la plancha o torturados. De todos va siendo conocida mi tendencia disléxica y mis cruces de palabras, pero éste que os escribe no deja de sorprenderse a sí mismo con nuevos vocablos, en ocasiones impronunciables. En esta ocasión lo sencillo se tornó complejo y divertido: Ponlos a la plancha, con muy poco aceite y un punto de sal. Y si no están sabrosos siempre podemos ponerles un poco de limienta y pimón... y cinco minutos de carcajadas, dolor de tripa incluído, jejeje...

Han trascurrido cinco meses desde los felinos y manzanas. Ya va siendo hora de que nos desliemos un tanto con el piso, las mudanzas, los estudios, la búsqueda de empleo, los médicos, los bancos y la innumerable lista de chorradas que surgen cuando decides montar un hogar, dulce hogar... y retome mis tareas editoriales que tanto me divierten. Espero que te eches unas risas a mi costa y disfrutes de unas felices vacaciones, que te las mereces (no digas que no!).


26 de diciembre de 2010

FIESTAS DE ZAMPAR

En estas fechas tan entrañables, en las que casi todos se reunen en torno a una mesa a comer hasta decir basta, qué mejor que ponerse malo, a parir de mal, y no poder probar bocado en tres días (ya será menos), conduciendo quinientos y pico kilómetros doblado en dos y parando en cada venta para recomponerme y darle la brasa a mi querida niña, que tanta paciencia me tiene y tanto me cuida (¡Gracias, hermosa! Eres lo más grande!). Y después de soportar cómo la familia da buena cuenta de tan suculentas viandas mientras nutro mi organismo de Aquarius de naranja y calditos con arroz, toca regresar a la capital, al curro, que no disfruto de vacaciones, como tantos otros mortales, y la carretera es larga, la semana se presenta pesada y las ganas son escasas, pero el deber me llama y las ganas de recuperarme y vengarme de esta inoportuna gastritis no conocen límites... y paseando por El Comidista para tomar ideas de cara a la cena de fin de año, me he topado con la noticia de la publicación de un libro que revolucionará las cocinas más metaleras del mundo entero: Mosh Potatoes (qué coño es mosh?), un compendio de recetas y anécdotas de la mano de personajillos del universo heavy, los más bestias sobre el escenario y ¿en la cocina? mmm... pues parece que no todos, porque los hay que les dá por la repostería navideña (jis, jis, jis...).



Tengo entendido que esta obra maestra del cook'n'rock está traducida y a la venta en España, así que ya puedes correr y conseguirme un ejemplar si quieres que te invite a cenar un burrito satánico o un pollo endemoniado... en cuanto tengamos un puente bajo el que cobijarnos, con cocina y comedor. Las birras las ponen los invitados, por si aún no lo sabías.

¡Felices y opíparas fiestas, queridos míos!

22 de enero de 2009

TORTILLEROS EN DRUNK'O'RAMA


Jajaja, gran iniciativa la de mis paisanos del Drunk'o'rama, hacer un concurso de tortilla este sábado, a eso de las dos de la tarde, con el hambre que se gasta a esas horas... No deja de sorprenderme este garito. Cuando mi loco amigo Psycho me llevó allí por vez primera me sorprendió la estética rockabilly sesentera ¿? pero más me sorprendió ver que allí se celebraban competiciones de UNO. La música, el ambiente, la gente... y ahora ésto! Geniales, no dejéis de sorprender al personal ;)

7 de enero de 2009

COCINILLAS DE SOLTERO

Mamá.- ¿Qué te han traído los Reyes?
JC.- Una cocinita!
Mamá.- ¿Y un pintalabios?
JC.- ¿¿¿mmm...???

Ahora que tengo la Chef-o-Matic tendré que ponerme las pilas con el recetario o acabaré comiendo arroz un día si, otro también... ¿Saldrán las pechugas de pollo jugositas? ¿Podré comer pescado todas las semanas? ¿Y las verduras asadas? Mmm... cuántas dudas y cuantas ganas de experimentar...

http://lasrecetasdenuni.blogspot.com/
http://www.mujerdeelite.com ~ recetas-chef-o-matic

Buscaré por internet. Conste que cocinar es una de las cosas que más me gustan, además de comer lo que cocino ;)