Lo bueno de descubrir una serie de televisión cuando ya se han rodado y emitido cuatro temporadas y pico, es que puedes pasarte las vacaciones viendo capítulos por internet en lugar de estar gastando en las terrazas... (el que no se consuela es porque no quiere).
En realidad quería decir que vamos sobre seguro. Ha sido un éxito rotundo y puedo decir, sin miedo a avergonzarme, que no había visto ni un solo capítulo de esta serie, antes de tropezarme con una fantástica crítica que nos ha hecho interesarnos por la vida de Walter White (Bryan Cranston), un profesor de química algo aburrido con una vida decadente, que decide que todo puede cambiar a raíz de un diagnóstico médico poco alentador.
Este será nuestro entretenimiento cultural los próximos días. También trataremos de hacer alguna escapada, pero el horno no está para muchos bollos... o pollos... o cochinillos... ¡Salud!
El escaparate de un retratista confuso, paisajista vocacional y reportero ocasional.
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27 de agosto de 2013
VOLVIÉNDOSE MALO, MALOSO...
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15 de julio de 2013
FIN DE SEMANA LARGO Y EXTRAÑO
Lo llamo extraño porque, en realidad, no encuentro un calificativo que lo defina del todo; porque ha sido un fin de semana del todo inesperado; porque no ha sido lo que estaba planeado, pero ha sido feliz, que, a decir verdad, es lo que más me importa en este momento. Y ha sido largo porque, por motivos que no explicaré, se ha prolongado hasta el lunes, lo cual nos ha dado tregua de calores y prisas, permitiéndonos trasnochar ayer, domingo, y pasear tranquilamente por el centro de la capital en horario incompatible con mi actividad laboral. A pesar del calor, pasear por Madrid en verano, por las mañanas, es todo un privilegio que sólo unos cuantos turistas locos disfrutan cada año. Te invito a probar...
Este fin de semana raro nos ha servido, entre otras distracciones, para volver a meternos en una fresca y acogedora sala de cine y disfrutar de la proyección de origen sueco El hipnotista, basada en el homónimo libro del matrimonio Ahndoril, más conocidos bajo el seudónimo de Lars Kepler.
La historia no desmerece en absoluto, si bien difiere, en ciertos aspectos, del argumento original narrado en el libro. Un largometraje muy recomendable para las noches de verano.
El mismo sábado, unas horas antes, nos tropezábamos en algún canal de televisión con otro largometraje que nos llamó la atención y, aunque empezado, vimos con cierta curiosidad. El corazón de la bestia es algo así como una adaptación moderna del cuento que popularizara la factoría Disney aunque, en realidad, está basada en la novela La bestia, de Alex Flinn. No es un film de altos vuelos ni cuenta con un reparto excepcional, pero resultó entretenida y me dejó con la impresión de que esta historia podría dar mucho más de sí. Además, ver a Barney Stinson (Cómo conocí a vuestra madre) convertido en tutor invidente con traje y corbata, no tiene precio, jejeje... (se trata del actor Neil Patrick Harris).
La misma tarde del mismo sábado descubrí, en el mismo canal, que van a empezar a emitir una serie de idéntica temática y argumento. ¡Qué casualidad!
El domingo se presentaba, del mismo modo que el día anterior, caluroso y largo y, después de suspender una más que programada escapada a mi Málaga natal, nos sobraba tiempo y nos faltaban actividades con las que distraer la mente de los rigores de este mes de julio, que parece haberse enfadado con el interior de la península. Así, pues, aprovechamos para hacer unas compras y salir de casa, que no todo es comida de chino a domicilio y pelis. ¿O sí?
Los centros comerciales de esta capital, que se me antoja absurda, cobran un cariz muy diferente en la época estival. Puedes contemplar en ellos una fauna mucho más relajada que en cualquier otra época del año. Ancianos y nietos que buscan el frescor de estos inmensos frigoríficos; currantes que no gozan de vacaciones, al menos por ahora; despistados que aprovechan días libres para conocer una de las tantas grandes superficies comerciales que no paran de inaugurarse en las inmediaciones de este gran área metropolitana que nos cobija; trabajadores y otros individuos malhumorados que ocultan su frustración tras una amable sonrisa, todo corteses y serviciales. Todo sea por lograr cambiar unos cuantos euros de tu bolsillo al de su benefactor, que le permite trabajar para seguir gastando...
Nuestro paso por el centro comercial (al que hoy no haré publicidad alguna) nos sirvió para tomar un refresco y llenar un poco la nevera, además de permitirnos el capricho de unas cervezas para acompañar la película de la noche. Porque, seamos realistas, en una gran capital como es Madrid, cada vez que pisas la calle para no estar en casa, te dejas los cuartos la mar de a gusto. Te los sacan!!! Así que, puestos a seguir en racha con nuestro cinéfila adicción, mejor proveerse de vicios en el supermercado y plantarse delante de la TV, ventilador a medio rendimiento, ventanas abiertas, cena ligera y película densa:
Si eres de los que empatizan con los personájes débiles de las películas, no veas esta. Es dura y, a la vez, cómica. Es de Tarantino, ¿¡Qué esperabas?!
Django es uno más de los miles de negros maltratados y utilizados como meras herramientas o animales de labor y distracción, al servicio de los prepotentes señores blancos del sur de los EUA. O, tal vez, no sea uno más. Django logra lo que a muchos de nosotros, gente libre, nos gustaría hacer alguna vez en nuestras vidas. Y no diré lo que estoy pensando porque he logrado (casi) llevar este blog de forma políticamente correcta durante mucho tiempo pero, ¿no me dirás que nunca te ha apetecido tomarte la justicia por tu mano...?
No soy un fanático de las películas del Quentin Tarantino, pero he de admitir que desde que vi la saga Kill Bill, muestro cierta predisposición a que me gusten sus creaciones. Y, en esta ocasión, no me ha defraudado. ¿Si te recomiendo ver Django?No pienso recomendártela, allá tú si decides verla. Pero, si lo haces, déjate el estómago aparte y abre la mente. Seguro que la disfrutas.
Y, para rematar este largo y caluroso fin de semana inesperadamente cinematográfico, ¿qué tal si nos perdemos un rato por el centro de esta maraña de calles repletas de vehículos y gentes que, en su caos rigurosamente ordenado, deambulan de acá para allá mientras les contemplamos desde los cristales de una cafetería, disfrutando de un refresco y haciéndonos fotos para mostrarles a amigos y familiares que no estamos mal, que a veces las cosas no salen todo lo bien que uno espera, que la providencia no siempre está de nuestra parte, pero siempre se puede enderezar, en cierto modo, lo torcido, poniendo un poco de empeño y esforzándonos. Porque, ¿qué sería de nuestros logros sin ese esfuerzo que nos hace merecedores de ellos?
Este fin de semana raro nos ha servido, entre otras distracciones, para volver a meternos en una fresca y acogedora sala de cine y disfrutar de la proyección de origen sueco El hipnotista, basada en el homónimo libro del matrimonio Ahndoril, más conocidos bajo el seudónimo de Lars Kepler.
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| ¿Cuánto tardarán en hacer una versión norteamericana? |
La historia no desmerece en absoluto, si bien difiere, en ciertos aspectos, del argumento original narrado en el libro. Un largometraje muy recomendable para las noches de verano.
El mismo sábado, unas horas antes, nos tropezábamos en algún canal de televisión con otro largometraje que nos llamó la atención y, aunque empezado, vimos con cierta curiosidad. El corazón de la bestia es algo así como una adaptación moderna del cuento que popularizara la factoría Disney aunque, en realidad, está basada en la novela La bestia, de Alex Flinn. No es un film de altos vuelos ni cuenta con un reparto excepcional, pero resultó entretenida y me dejó con la impresión de que esta historia podría dar mucho más de sí. Además, ver a Barney Stinson (Cómo conocí a vuestra madre) convertido en tutor invidente con traje y corbata, no tiene precio, jejeje... (se trata del actor Neil Patrick Harris).
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| ¿Dónde están Din Don, Lumiere y la Sra. Paotts? |
La misma tarde del mismo sábado descubrí, en el mismo canal, que van a empezar a emitir una serie de idéntica temática y argumento. ¡Qué casualidad!
El domingo se presentaba, del mismo modo que el día anterior, caluroso y largo y, después de suspender una más que programada escapada a mi Málaga natal, nos sobraba tiempo y nos faltaban actividades con las que distraer la mente de los rigores de este mes de julio, que parece haberse enfadado con el interior de la península. Así, pues, aprovechamos para hacer unas compras y salir de casa, que no todo es comida de chino a domicilio y pelis. ¿O sí?
Los centros comerciales de esta capital, que se me antoja absurda, cobran un cariz muy diferente en la época estival. Puedes contemplar en ellos una fauna mucho más relajada que en cualquier otra época del año. Ancianos y nietos que buscan el frescor de estos inmensos frigoríficos; currantes que no gozan de vacaciones, al menos por ahora; despistados que aprovechan días libres para conocer una de las tantas grandes superficies comerciales que no paran de inaugurarse en las inmediaciones de este gran área metropolitana que nos cobija; trabajadores y otros individuos malhumorados que ocultan su frustración tras una amable sonrisa, todo corteses y serviciales. Todo sea por lograr cambiar unos cuantos euros de tu bolsillo al de su benefactor, que le permite trabajar para seguir gastando...
Nuestro paso por el centro comercial (al que hoy no haré publicidad alguna) nos sirvió para tomar un refresco y llenar un poco la nevera, además de permitirnos el capricho de unas cervezas para acompañar la película de la noche. Porque, seamos realistas, en una gran capital como es Madrid, cada vez que pisas la calle para no estar en casa, te dejas los cuartos la mar de a gusto. Te los sacan!!! Así que, puestos a seguir en racha con nuestro cinéfila adicción, mejor proveerse de vicios en el supermercado y plantarse delante de la TV, ventilador a medio rendimiento, ventanas abiertas, cena ligera y película densa:
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| Librarte de las cadenas y tomarte la justicia por tu cuenta... ¿A que apetece? |
Si eres de los que empatizan con los personájes débiles de las películas, no veas esta. Es dura y, a la vez, cómica. Es de Tarantino, ¿¡Qué esperabas?!
Django es uno más de los miles de negros maltratados y utilizados como meras herramientas o animales de labor y distracción, al servicio de los prepotentes señores blancos del sur de los EUA. O, tal vez, no sea uno más. Django logra lo que a muchos de nosotros, gente libre, nos gustaría hacer alguna vez en nuestras vidas. Y no diré lo que estoy pensando porque he logrado (casi) llevar este blog de forma políticamente correcta durante mucho tiempo pero, ¿no me dirás que nunca te ha apetecido tomarte la justicia por tu mano...?
No soy un fanático de las películas del Quentin Tarantino, pero he de admitir que desde que vi la saga Kill Bill, muestro cierta predisposición a que me gusten sus creaciones. Y, en esta ocasión, no me ha defraudado. ¿Si te recomiendo ver Django?No pienso recomendártela, allá tú si decides verla. Pero, si lo haces, déjate el estómago aparte y abre la mente. Seguro que la disfrutas.
Y, para rematar este largo y caluroso fin de semana inesperadamente cinematográfico, ¿qué tal si nos perdemos un rato por el centro de esta maraña de calles repletas de vehículos y gentes que, en su caos rigurosamente ordenado, deambulan de acá para allá mientras les contemplamos desde los cristales de una cafetería, disfrutando de un refresco y haciéndonos fotos para mostrarles a amigos y familiares que no estamos mal, que a veces las cosas no salen todo lo bien que uno espera, que la providencia no siempre está de nuestra parte, pero siempre se puede enderezar, en cierto modo, lo torcido, poniendo un poco de empeño y esforzándonos. Porque, ¿qué sería de nuestros logros sin ese esfuerzo que nos hace merecedores de ellos?
19 de octubre de 2009
BRUTAL LEGEND
Mmm... Ok, de todos es sabido que no soy un jugón, ni tan siquiera tengo una PlayStation. Mis lúdicos momentos de ocio no van más allá de unos golpecitos en la pantalla de mi NintendoDS antes de vaciar la cisterna y dedicarme a otros menesteres menos placenteros. Pero este juego de marras ha captado mi atención, además de provocarme algunas risas. Así pues, comparto con vos este trailer y quedo a la espera de que me cuentes qué tal es, si es que lo juegas (y si me haces una copia de seguridad seguro que le das una alegría a mi niña) :P
Vaaale, puede que lo juegue yo también. Pero ¡¿dónde está ese disco, chaval?!
30 de agosto de 2009
TARDIAS VACACIONES
Por fin llegó el momento de mis ¿merecidas? vacaciones. Marchamos a tierras más frescas y más nórdicas unos pocos días, para luego regresar a las calurosas playas del sur, a tomar algo de color con que dar envidia a los compañeros de trabajo y estudios. Nada que no nos merezcamos del todo ;P
El concepto de vacaciones está muy distorsionado, ¿no crees?. Porque descansar, lo que se dice descasar, no descansas. Bastante más de dos mil quinientos kilómetros de carretera, incuída la revisión y cambio de aceite on the road, no es moco de pavo. Pero allá que vamos con el afán de conocer lugares y ver paisajes que valgan la pena recordar.
Bilbao (de refilón), Castro Urdiales, Gijón, Málaga (toma salto!) y todos los lugares donde nos apetezca pararnos, que no serán pocos.
Aún están por hacer las maletas, falta por mirar algunos itinerarios y hacer una revisión general al coche, pero en unas pocas horas estaremos el meganito, mi sirenita y este bokerón camino al norte de la piel de toro, cargados de ganas de pasarlo bien, con las cámaras a punto y los ojos deseando conocerlo todo.
¿Y haremos también una crónica como la de Faro? Jajaja... La tengo en mi lista de tareas pendientes (que ya está hecha, pero por falta de tiempo y/o/u organización no ha sido publicada aún).
Queridos míos. No trabajéis mucho.
Hasta pronto.
El concepto de vacaciones está muy distorsionado, ¿no crees?. Porque descansar, lo que se dice descasar, no descansas. Bastante más de dos mil quinientos kilómetros de carretera, incuída la revisión y cambio de aceite on the road, no es moco de pavo. Pero allá que vamos con el afán de conocer lugares y ver paisajes que valgan la pena recordar.
Bilbao (de refilón), Castro Urdiales, Gijón, Málaga (toma salto!) y todos los lugares donde nos apetezca pararnos, que no serán pocos.
Aún están por hacer las maletas, falta por mirar algunos itinerarios y hacer una revisión general al coche, pero en unas pocas horas estaremos el meganito, mi sirenita y este bokerón camino al norte de la piel de toro, cargados de ganas de pasarlo bien, con las cámaras a punto y los ojos deseando conocerlo todo.
¿Y haremos también una crónica como la de Faro? Jajaja... La tengo en mi lista de tareas pendientes (que ya está hecha, pero por falta de tiempo y/o/u organización no ha sido publicada aún).
Queridos míos. No trabajéis mucho.
Hasta pronto.
22 de enero de 2009
TORTILLEROS EN DRUNK'O'RAMA

Jajaja, gran iniciativa la de mis paisanos del Drunk'o'rama, hacer un concurso de tortilla este sábado, a eso de las dos de la tarde, con el hambre que se gasta a esas horas... No deja de sorprenderme este garito. Cuando mi loco amigo Psycho me llevó allí por vez primera me sorprendió la estética rockabilly sesentera ¿? pero más me sorprendió ver que allí se celebraban competiciones de UNO. La música, el ambiente, la gente... y ahora ésto! Geniales, no dejéis de sorprender al personal ;)
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24 de julio de 2008
EL NIÑO QUE HAY EN MI

Dicen que todos llevamos un niño dentro. Algunos parece que se han comido una docena. Otros lo llevamos muy a flor de piel en ciertos momentos del día. El caso es que quiero hablarte por enésima vez de mi afición por una serie de animación: Shaun the sheep.

Ya ves, con taytantos años y partiendome de la risa con muñequitos de plastilina. Y es que después de haber visto con Lesly la primera temporada completa, casi del tirón (veinte capítulos), ya tengo en mente conseguir la segunda (otros veinte episodios) y hacer un pase con palomitas y refrescos; vamos, que echo de menos los cines de verano...
La foto de arriba y otras muchas son fruto del nuevo descubrimiento de mi queridísimo padre: El escaner. Desde que lo puso en marcha no ha parado de digitalizar y archivar fotos de sus "peques" y, creo yo, de toda la familia. El caso es que me ha mandado un buen puñado de fotos de mi infancia (gracias, papá) y alguna compartiré por este pequeño rincón de internet para disfrute y cachondeo general :D Espero que te guste.
La foto de arriba y otras muchas son fruto del nuevo descubrimiento de mi queridísimo padre: El escaner. Desde que lo puso en marcha no ha parado de digitalizar y archivar fotos de sus "peques" y, creo yo, de toda la familia. El caso es que me ha mandado un buen puñado de fotos de mi infancia (gracias, papá) y alguna compartiré por este pequeño rincón de internet para disfrute y cachondeo general :D Espero que te guste.
9 de abril de 2008
NUEVOS VICIOS
Mientras que a algunos les da por meterse pasos de peatones y a otras por liarse Marruecos y parte de la India, a un servidor le da por engancharse a las series de animación protagonizadas por ovejas, léase Shaun the Sheep. Y si estás tentado/a de clicar en el enlace he de advertirte dos cosas: Crea adicción y acabarás odiando la sintonía de la serie. Por lo demás se trata de un humor sano, inteligente en muchos casos y sobre todo entretenido. No hace falta que tengas sobrinos para que te pares un rato delante de la PeCera y desconectes del mundo de carne y hueso para evadirte con estos personajillos de plastilina tan majos. Y si necesitas excusas, pídele prestado el peque a tu vecino. Seguro que te lo agradecen. Que te diviertas ;)
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