29 de noviembre de 2012

25 de noviembre de 2012

¡CÓMO (NO) HEMOS CAMBIADO!

Domingo por la mañana, con Sonic Youth en los auriculares y dos huevos revueltos con tostadas y café en el estómago, repasando musculatura glútea y aprendiendo a manejar la aplicación de escritorio para presentaciones Prezi, a saltos entre Ubuntu 11.04 y Windows Vista, replanteándome seriamente dar el salto a SolusOS 1.2, acercándome un tanto a Debian (quiero y no puedo)... vamos, un domingo cualquiera.
Mientras, mi peque está como poseída, dale que te pego con la columna de aire que hace vibrar las cuerdas vocales (que no son cuerdas) y el conjunto de estructuras y cavidades que forman el órgano fonador...

Pasan los años y seguimos estudiando. A veces pienso que no hemos cambiado tanto en los últimos quince años, salvo por los quebraderos de cabeza para llegar a final de mes, las facturas y poco más. Antes todo era mucho más drástico, cumplías años y en seguida tenías que empezar a comportarte de forma radicalmente diferente: Hombre formal, padre de familia maduro y trabajador, alejado de distracciones y dedicado por entero a procurar el sustento de su progenie; mujer formal, ama de casa organizada y responsable, amante fiel y madre abnegada que da la vida por sus vástagos...

Hoy no es extraño encontrarse con parejas, con o sin hijos, que trabajan y estudian ambos, que mantienen la mentalidad juvenil y relativamente despreocupada de quien aún no ha salido del instituto, pletóricos de jovialidad y ganas de vivir la vida muy por encima del nivel que les ha impuesto la sociedad. ¿Síndrome de Peter Pan? Puede ser. Allá donde miro, a mi alrededor, veo gente de bastante más de treinta que hacen escalada, patinan, practican kitesurf, hacen puenting, saltan de aviones o montañas con paracaídas, entran a los circuitos a rodar con sus motos, descienden por abruptos pinares en bicicleta, superan obstáculos urbanos con gimnásticas piruetas de parkour...

David Alvelino - 2010, de www.welcometoibiza.com
Esta podría ser una entrada nostálgica ñoña o una reafirmación de mi falta de madurez; en lugar de eso, me gustaría que la leyeras como un homenaje a todos los que no nos resignamos a envejecer y hacemos de la vida una aventura que valga la pena vivir... más o menos.

¡Salud!

19 de noviembre de 2012

LAS COSAS CLARAS


Esto es lo que sucede cuando dejas la traducción de tu página web en manos de un traductor automático... y, por lo menos, nos echamos unas risas ;)

Para colmo, era spam!

14 de noviembre de 2012

PRUEBA SUPERADA

¿Sacar dinero del cajero automático se considera faltar a la huelga?

Hoy he constatado que soy capaz de sacar, a ciegas, una cantidad concreta de dinero del cajero de mi calle. ¿Por qué lo he hecho? Por necesidad, porque no tenía ni un chavo, y los piquetes informativos han inutilizado las pantallas de los terminales con pintura de minio o algo parecido. Al menos son originales con el color y va muy a juego con mi cuenta naranja ;)

¡Prueba superada!

De la jornada de Huelga General podría decir lo mismo pero, en realidad, no he tenido grandes problemas ni para desplazarme ni para comprar el pan del día en el chino de aquí al lado. Hoy me siento afortunado de vivir lejos del mundanal ruido. Cuando tenga que volver al centro a comprar cualquier chorrada, volveré a lamentarme...

Podría agregar más acerca del acontecimiento político y social, pero estoy tan hastiado de los señores que gobiernan el país, así como de los políticos y jueces que les siguen el juego, que mejor cierro esta bocaza y me guardo mis políticamente incorrectos razonamientos para otro momento.

¡Salud!

LAMENTABLE... O NO.

Un día cualquiera, en un comercio cualquiera, te dan un datáfono inalámbrico para que teclees el PIN de tu tarjeta de débito, y te descubres cogiéndolo como si de una Game-Boy se tratara. A tus taytantos años descubres el jugón que llevas dentro...


12 de noviembre de 2012

CORAZÓN PARTÍO... OTRA VEZ.

Ya son años los que llevo a caballo entre M$ Windows y Ubuntu Linux. Durante los últimos veintimuchos meses (o más) en casa sólo hemos usado software libre pero, por imposiciones ajenas a nosotros, hemos regresado parcialmente a las dichosas ventanitas del señor Puertas (léase Gates).
Parece ser que algunas personas no conciben otra opción a los programas de oficina que el paquete del señor Bill... el paquete de software de oficina, entiéndase: M$ Office. Seguramente sea el conjunto de aplicaciones ofimáticas de uso más extendido; es una trampa mortal que no para de crecer. En las administraciones públicas no se ha visto otra cosa durante años, lo cual no me sorprende. Y se ha tolerado su uso ilegal (piratería de poca monta) en domicilios por parte de particulares que, en adelante, lo han utilizado y demandado actualizaciones en sus respectivos puestos de trabajo. Toda una campaña de publicidad gratuíta impagable. Lo que si me extraña es que en empresas que, supuestamente, miran por la rentabilidad de sus inversiones y su productividad, no descarten el software propietario y costoso de la multinacional norteamericana, en pro de programas libres como es el caso de OpenOffice o LibreOffice, dos magníficas suites alternativas muy completas, que velan de continuo por la compatibilidad de sus erramientas.

Por mi parte sólo tengo un motivo para regresar, una y otra vez, al odioso sistema de pago, so pena de tirar de mi legítima licencia de Vista, adquirida con mi recién recuperado Pavilion dv9248ea que agoniza, pero aún computa: PhotoShop. Vale, también tiro de algún juego trasnochado y nostálgico, pero, fundamentalmente, regreso a Windows porque los señores de Adobe parecen no estar por la labor de licenciar su fantástico software de edición de imágenes digitales para plataformas Linux, y la ejecución sobre el intérprete Wine no siempre resulta factible ni ligera. Una pena.

En conclusión: Ordenador recién reparado y, de nuevo, con dos sistemas operativos (DIY), bajada de pantalones por mi parte y desahogo pilotando un podracer con Anakin Skywalker a bordo. Que la Fuerza me acompañe... si Walt Disney Pictures me lo permite.




- - - o O o - - -


Windows, Vista, MS Office, Adobe, PhotoShop, Pavilion (HP) y Walt Disney Pictures son marcas registradas por sus respectivos propietarios. Espero no se anden molestando por mentarles en mi humilde rinconcito de la red. A los señores que mueven el software libre no creo que les molesten las menciones a Ubuntu Linux, OpenOffice o LibreOffice, puesto que todo lo hacen por y para la comunidad. Ojalá cundiera el ejemplo (el uso del subjuntivo ha sido intencionado).

2 de noviembre de 2012

DISNEY STARTS WARS

A raíz de la noticia de la venta de LucasArts a Disney, han surgido infinidad de bromas, parodias y, sobre todo, críticas. No sé si veremos a Leia entre las Princesas Disney, si venderán adorables peluches de Chewaka o esponjas de Java the Hut. En cualquier caso, aquí queda mi queja contra el monopolio del Imperio Disney, que contraataca, incansable, una y otra vez. Por mi que dejen la saga Stars Wars como está (que ya es más de lo que debería ser).

No me puedo resistir. Esto hay que compartirlo:



1 de noviembre de 2012

EL DÍA DE LOS MUERTOS


Hastiado de tradiciones importadas, de niños carentes de principios que aporrean puertas y molestan a los vecinos con el chantaje del trick or treat, no puedo más que reivindicar las costumbres de la tierra o, por lo menos, otras más hispanas como la mexicana (léase con jota, por favor) del Día de los Muertos. Me parece más loable rememorar a los difuntos, honrarlos o llorarlos, festejar la buena muerte y beber tequila o pulque (quien pudiera) en la puerta del cementerio, que pasar la noche disfrazado de bruja, vampiro o pornochacha, y terminar borracho y aplastado en alguna macrofiesta avalada por el ayuntamiento de turno.

Catrina estará presente en nuestro día de los muertos.

Lo más respetable, desde mi humilde punto de vista, son las tradiciones familiares. Unos se juntan para ir al cementerio a depositar flores junto a la sepultura de sus seres añorados; otros consiguen localidades en algún teatro para disfrutar, por enésima vez, del elocuente Don Juan Tenorio y el lamento de los malditos; los hay que se reúnen en casa a comer, a disfrutar de la compañía de los vivos, los que todavía disfrutan del aliento de la vida y que poco se prodigan por casa el resto del año (un año más, lejos del hogar familiar)...

Por nuestra parte proponemos una nueva costumbre:

El desayuno del Dia de los Muertos, que resucita al mas pintao.
Vale, no es un argumento muy castizo eso de los croissants con chocolate, pero no teníamos churros a mano. La intención es lo que cuenta. El desayuno de todos los santos, en compañía de quien más te plazca. Nuestro desayuno tardío, prólogo de un día de horarios contrariados, plagado de buenos recuerdos de buenas personas que ya no están por aquí cerca, pero nada lejos de nuestros corazones. Va por ellos.