6 de septiembre de 2007

ESA PASIÓN INFANTIL

Hace unos días, más bien semanas, estuve en un delfinario de la Costa del Sol, concretamente en Selwo Marina. Aunque nunca me gustó ver animales en cautividad, ese día disfruté por la proximidad de estos espléndidos mamíferos. He de confesar que desde pequeño, desde muy niño, siento una tremenda atracción hacia el mar y sus criaturas y, en particular, hacia los delfines. En una ocasión los pude oir bajo en agua mientras buceaba (o al menos eso quise creer entonces). Y, después de tantos años, los he tenido delante de mi objetivo haciendo monerías de circo para disfrute de los espectadores y, cómo no, para deleite de este modesto servidor de ustedes, ávido de instantáneas. Sirva para muestra un botón... o cuatro:





Puede que ante estas imágenes haya quien se sienta indiferente. Es una lástima. Para gustos y sentimientos, colores...

EL PUZZLE

Andaba tratando de resolver un puzzle del que me faltaban algunas piezas. Casi me roba el sueño (en alguna ocasión lo consiguió), casi me crispa los nervios, casi sucumbo ante las crisis de ansiedad...

De repente un día veo la luz, aparecen ante mí las piezas que faltaban y completo esa parte del rompecabezas que casi logra su objetivo. Entonces descubro que no me gusta lo que veo, pero es lo que hay. He estado jugando a un juego que no quería jugar. Ahora toca asumir las conseguencias y aceptar el resultado.

Me siento decepcionado, engañado y, hasta cierto punto, ofendido.

Pena de juego. La vida duele.

5 de septiembre de 2007

ORIGINALIDAD

Hace no mucho, poco antes de que el resto de los mortales, españolitos de a pie, se tomaran sus merecidísimas vacaciones estivales, pude visitar y conocer el nidito de una de mis compañeras de trabajo. A pesar de que me puso en antecedentes, no tenía ni idea de lo que me iba a encontrar, así que la sorpresa fue mayúscula cuando me planté delante de las dos fachadas a pie de calle, ambas graciosamente decoradas a golpe de spray, con un arte que ya quisieran muchos tener. Sorprendido como me quedé no pude más que sostener mi mandíbula, sacar la cutre-cámara y atrapar el motivo de mi asombro.


Ya se, muchos de vosotros habréis visto pintadas similares en rincones de vuestras ciudades, incluso mejores, pero yo me las encontré en la fachada de la casa de una amiga.
Siempre vive alguien detrás de esa pared...

MENOS RETRATISTA Y MÁS CONFUNDIDO

Si estos labios contaran todo lo que me pasa últimamente, dolería a quien no duele y desahogaría a quien lo necesita. Si no fuera como soy no sufriría como sufro. Si hiciera lo que deseo no sería lo que soy. Si hablara claro perdería la vida como la pierde el pez.

30 de agosto de 2007

LA PULQUERIA EN CONCIERTO

Hace unas semanas pasé unos días en mi tierra, Málaga, en compañía de la que ha sido mi novia estos últimos ocho años y que es una fanática de este grupo. No negaré que a mi me encantan, así que no me costó pagar los veinte eurazos que nos soplaron por persona. Y aunque disfruté mucho del concierto y de la compañía, lamenté no llevar encima una cámara de fotos más decente que la del movil. Sirvan estas imágenes como muestra de lo que fue el concierto:




No son grandes fotos, pero fue una gran noche. Gracias a ellos y gracias a ella.


29 de agosto de 2007

DE VUELTA A LA VIDA


Me costó, pero al fin regresé.

Han sido muchos los cambios que he vivido desde el último post y poco a poco los iré comentando en este huequito que me brinda Blogger, si la empresa no me restringe el acceso a esta web igual que ha hecho con tantas otras.

La idea renovada de publicar muuuchas fotografías y menos textos no es nueva, si bien ahora me lo propongo en serio. He podido comprobar que este blog permanece abierto a pesar de la escasa actividad que ha registrado desde que lo abrí, lo cual me brinda la confianza suficiente para retomar el tema de mis imágenes y experiencias como fotógrafo freelance. Poco a poco espero compartir un buen pedazo de mi vida y mis experiencias con todo el que me quiera leer y contemplar, deseando que no sea nunca una perdida de tiempo.

Gracias por estar ahí.

13 de septiembre de 2006

LO QUE NOS QUEDA POR VER

Cuando uno piensa que ya ha visto de todo en este mundo, suele pasar que alguien se empeña en demostrarte que estás equivocado:

El pasado sábado, a eso de las diez y media de la noche, en un cruce próximo a mi casa, contemplé una escena que me demostró, una vez más, lo sorprendente que puede llegar a ser un murciano (esa variedad humana impredecible e increíblemente sorprendente). Y es que uno cree estar tan curado de espanto que, habiendo visto tantas peleas entre automovilistas en las que se intercambian gestos groseros e improperios malsonantes, cuando te encuentras de nuevo contemplando semejante espectáculo das por hecho que no llegará la sangre al reguerón, que ambas partes se cansarán antes o después de mentar a la madre del otro y darán la pelea por ganada, regresando a casa con la honra zurcida y la frente bien alta. Pero hete aquí un increpado poco al uso estorbando en un cruce a un insensato buscabroncas poco ducho en la materia; el primero, evidentemente molesto por lo que un servidor no llegó a entender con claridad como insultos, bajó del coche con aire malhumorado y se dirigió a la parte posterior mientras otro y un crío se hacían a la calle por el otro lado. Abrió la trasera del auto y... no, no sacó una llave inglesa, ni un bate de beisbol, ni un arma de fuego, ni una estaca, no. ¡Sacó un cerdo! ¡un marranico! Levantándolo por encima de su cabeza, puerco en alto, se dirigió hacia el que le increpaba y con semejante arma de destrucción porcina le amenazó repetidas veces mientras su compañero le pedía que no lo hiciera, que podía matar al guarro (al que sostenía en alto). Creo que la impresión causada fue suficiente para que el otro en disputa decidiera retirarse de la contienda, cosa que agradecimos los que desde el semáforo observábamos, atónitos, semejante episodio de violencia animal.

¿Qué nos queda por ver? ¿Qué nos depara el futuro? ¿La verdad está ahí fuera? Por favor, que alguien me pellizque. Esto no puede ser real.

26 de agosto de 2006

CUANDO LA ALMOHADA COGE FORMA

¿Alguna vez te ha pasado que consigues conciliar el sueño con dificultad y, a penas lo logras, te despiertan bruscamente y no tienes más remedio que levantarte? Lo mejor de todo es que no eres consciente de que has logrado dormir unas séis horas, parece mucho menos por lo mucho que lo necesitabas. Abandonas la cama muy a tu pesar, identificas al infranctor de tan sagrada ley del merecido descanso, te adecentas un poco, lo justo para no parecer que acabas de levantar de tan difícil sueño, te encaminas a la puerta y entablas conversación con tus vecinos, que la noche anterior salieron de fiesta y se dejaron las llaves en casa.
Para darle un punto más cómico a la situación, mi señor vecino sube primero acompañado de otro señor que se hace llamar 'cerrajero' y que no logra abrir la cerradura por las buenas, proponiendo como única solución reventarla a golpe de 'Black & Decker' (muy civilizado por su parte). Luego suben la consorte y su hermana: La primera, desesperada porque entra a trabajar dentro de cinco horas y pico, sin cama en la que echarse un mal sueño ni aseo en el que quitarse un peso de encima; la hermana... en otro momento me habría fijado mucho más en ella de lo que lo hizo el presunto cerrajero (que aunque disimuladamente, no le quita ojo de encima del ombligo), pero la hora y el escaso descanso no daban para más que balbucear un par de 'buenos días' y contemplar la escena medio fastidiado, medio fascinado (40/60).
Mientras, el presunto baja al coche y sube, resoplando, con el maletín inalámbrico (esta juventud no soporta con buena planta subir y bajar un par de veces seguidas tres pisos por las escaleras), lo abre y se dispone a destrozar una anciana cerradura, previo pago de 100 euros por la madrugosidad (ya no es nocturnidad) , alevosía y urgencia del caso. Vecino y vecina debaten en voz alta si vale la pena reventar la cerradura, evidenciando que no están conformes con la idea (que un servidor tampoco comparte) y, sin mediar palabra, el individuo aquél recoge sus bártulos y se marcha, dejándonos a todos con los ojos como platos y el verbo en la boca.
Siendo ésta una situación medio normal para un servidor, que hace un par de semanas sufrió la avería de una cerradura y hubo de acceder a casa gracias a la inestimable ayuda prestada por un aspirante a bombero con equipo de escalada, que se descolgó desde la azotea hasta el balcón, la escena de tres vecinos en mi casa (uno tratando de encontrar la manera de pasar por el hueco del patio de luces, aunque sin sopesar demasiado el riesgo; la otra desesperada por echarse un sueño y la tercera, espectante aunque visiblemente cansada y deseosa de cama), no me resultaba del todo perturbadora, todo lo contrario, me divertía en cierto modo. Logramos disuadir al suicida en potencia de que no pasara por la cutre cornisa de un piso a otro, so pena de causar grabe gasto a su seguro de vida. Su consorte optó por echarse en la cama de la habitación pequeña y pegar los ojos el tiempo que le dejáramos, mientras un servidor empezaba a calentar las neuronas, amenazándolas con una sobredosis de cafeína. Cuando por fin los otros vuelven al sillón, descartando la opción de hacer el salto del trigre de ventana a ventana, se me encendió la bombilla (de tugsteno, que aunque vieja, aún luce con esplendor de tanto en tanto); busqué un alambre y no encontré. Entonces, trasteando por la habitación del fondo, recordé que en una bolsa aún guardaba unos radios de la rueda de una bicicleta que estrellé hace un par de años. Tomé uno, lo doblé con ingenio y, gracias a las holguras de la puerta y a la habilidad que producen en mí el escaso sueño y la ocasión de lucirme ante dos féminas y un vecino sorprendidos, logré mover los resvalones de la cerradura y abrir la puerta que, momentos antes, aquél necio pretendía convertir en un colador de cien euros.

Me he sentido bien; creo que es la primera vez que abro una cerradura a las siete y pico de la mañana, con un radio (retorcido) de bicicleta de montaña accidentada, sin sentimiento de culpabilidad y con un público super agradecido, dejando en mal lugar a un incompetente y usurero oportunista. Lástima que ocasiones como esta no se presenten con frecuencia.

Y ya son casi las nueve, sonó mi despertador y comienza mi día normal con una sonrisa en mi cara y una taza de café de sobre con leche junto al teclado del computador. Puede que sea otro día más, pero todos son distintos y todos tienen algo por lo que merece la pena vivirlos y disfrutarlos. Disfruta de tu día; seguro que te lo mereces.


Nota para el futuro: No deshacerme de los radios de la bicicleta accidentada.

22 de agosto de 2006

EL POR QUÉ DE LAS COSAS

"¿Por qué?", me preguntó. "Porque sí." le respondí.

Suele pasar que no necesitamos un motivo para hacer las cosas, pero amenudo los buscamos para justificarnos ante los demás o incluso ante nosotros mismos. Me parece del todo absurdo que tengamos que justificar cada pelo que movemos, cada paso que damos, cada aliento que tomamos...


He pasado (y pasaré) bastante tiempo sin escribir. No lo termino de entender, siendo una de las actividades que más me gustan (tal vez por que me demuestro a mí mismo cierta racionalidad a la que no estoy acostumbrado) y a la vez la que más me reconforta; del mismo modo que contemplar mis propias fotografías, leer mis textos me resulta reconfortante, estremecedor y sorprendente; como si no hubieran salido de mí esos encuadres, esas ideas, contemplo con la misma admiración con la que apreciaría la obra de otro admirado desconocido.

Ahora sufro y gozo (a partes iguales) el regreso a la rutina posterior a las inmerecidas vacaciones de este verano de 2006. Y me encuentro ante la disyuntiva entre dos sistemas de trabajo, dos sistemas de entender la 'vida' informática: the american way of life vs la Libertad. Alguno se estará preguntando "¿Qué mal sapo habrá chupado éste?".
Antes del bendito verano (que to' lo seca) abandoné el uso del SO de M$ por principios y porque vi una oportunidad de oro con la esperada llegada de Ubuntu 6.06 LTS. Los comienzos, pese a todo, fueron un camino de rosas, tal vez por que me exigí menos que la mayoría o porque supe encontrar soluciones a mis problemas leyendo por internet. El caso es que marché de vacaciones con un computador bajo el brazo, renovado y rejuvenecido, que hablaba nuevas lenguas y sorprendía por su fácil e intuitivo manejo, ajeno al monopolio de multinacionales y bendiciendo el software libre. Pero antes o después tenía que llegar el momento; y ha llegado:
Todos, en nuestra etapa 'wintel' (o winamd) nos hemos creado dependencia de algún bendito programa. Lo confieso: Soy un adorador de Adobe PhotoShop CS2. Y, muy a mi pesar, se trata de algo de lo que difícilmente me pueda curar. He probado el tratamiento 'Gimp' y la respuesta de mi organismo no ha sido del todo positiva. Descartados otros tratamientos, he sentido la tentación de regresar al vicio; pero al final... sucumbí.

El por qué de las cosas...
¿Por qué carajos no pueden convivir en mi ordenador M$Win y Ubuntu? O mejor: ¿Por qué no puedo tener dos máquinas con sistemas diferentes?
Cuando era usuario en exclusiva del entorno de ventanitas no le hacía ascos a ningún programa, salvo después de comprobar que su funcionamiento era deficiente o complicado en exceso para mi mermado intelecto.
Sin embargo acabo de descongelar un XP que tenía apartado (nostálgico que es uno) y no puedo evitar cierto sentimiento de culpa. ¿Absurdo? Tal vez, pero el sentimieto está ahí. Ahora toca acabar un trabajo pendiente, desenchufar el disco de la nostalgia y retornar al sistema libre que me ata al software libre. Paradógico.
Es como (permítanme el atrevimiento) compartir cama con la amante perfecta, compañera amorosa, cariñosa donde las haya, que todas las noches te obliga a estar a la altura de las circunstancias...

¡QUIERO SER VULGAR!

(Escritas estas líneas bajo sistema de ventanitas, verbigracia del zorrillo candente, que no todo es lacra en este purgatorio).

5 de julio de 2006

PASAN LOS MESES EN BLANCO

Mayo y junio han pasado sin pena ni gloria. Di el salto a Ubuntu-Linux y no me digné a contar nada en el blog porque no esperaba que nadie lo leyera, pero ahora que mi vida profesional y personal dan un giro importante, me pongo de nuevo manos a la obra y trato de ponerme al día mientras decido si abrir una web profesional o continuar con este amago de catálogo de fotos y textos inconclusos, lo cual no supone que ahora me vaya a leer alguien más.

A penas dos días me quedan en Murcia antes de partir a la aventura de un nuevo trabajo en Málaga. Lo cierto es que a fecha de hoy no tengo confirmación de dicho empleo (tampoco he recibido una negativa, pero eso es consuelo de ingenuos). Lo más, que me pase el verano puerta a puerta, entregando curriculums en empresas del sector de la imagen y, por qué no, del transporte.

La principal dificultad a la hora de mudarse de ciudad para alguien que detesta hacer maletas es, ni más ni menos, hacer las maletas! Pero por esta vez me resultará mucho más fácil: Me lo tengo que llevar casi todo, incluso el PC. Las bicicletas y otros vicios se quedarán en Murcia hasta que esté seguro de que tengo contrato para bastante tiempo. Todo lo que se venga conmigo a Málaga tendrá que regresar a Murcia si esta aventura no sale bien.

Hay que ser optimista...

24 de abril de 2006

FALLECE BOB CARLOS CLARKE

Acabo de leer en el sitio del fotógrafo: Bob Carlos Clarke died on 25 March 2006. Me he quedado frío. No le conozco más que de sus fotografías y su página, pero su reciente fallecimiento y las crónicas de su muerte y su vida, escritas por amigos y conocidos del mundo de la fotografía, me han impactado por sorpresa. No hay palabras para alguien por quien no siento más que admiración, no tanto por él sino por lo que deja, su impresionante trabajo que me provoca envidia en lugar de espolear mi ingenio para emularle. Dejó de crear, dejó de inspirar. Tal vez haya llegado el momento de seguir algunos de sus pasos.

RESUMEN DE ACONTECIMIENTOS

¿Cómo resumir lo acontecido en este último mes en pocas palabras?

Me mojé en el Monasterio de Piedra de Calatayud, a pesar de que H me advirtió que no fuera con lluvia; hice turismo por Zaragoza tarde si, tarde también; me escapé de fin de semana a Castro Urdiales a ver a JM y a conocer a R (tía maja donde las haya); hubo fuga nocturna y noche en vela por las zonas de bares de la capital maña; estudié menos de lo que debía y practiqué el deporte justo para pasar unas lamentables pruebas físicas; conocí alguna buena gente y mucha otra que posiblemente no volveré a ver; empecé a mentalizarme de que probablemente viva una temporada en tierras aragonesas; hice muchos, pero muchos kilómetros y no acabé hasta las narices de conducir; decidí por enésima vez que quiero cambiar de vida...

No puedo resumir mucho más este último més, pero si he de hacerlo me quedo con una expresión que se convirtió en lema durante las cuatro semanas que pasamos allí:

¡Hay que follar más!

(...y quererse mucho más).

TEXTOS RETORNABLES

Después de más de un mes sin dar señales de vida regreso con un texto de hace dos años, mediados de Abril de 2004, justo después de las Elecciones Generales. Aunque me siento tentado de emitir opiniones políticas me las guardaré para otro momento. Quede aquí mi derroche de prosa desfasada para regocijo de quien quiera gastar cinco minunos de su tiempo:

<< Llueve en Murcia. Llueve y llueve y no deja de llover. Cuando el Señor Presidente anunció en las vísperas de las elecciones que paralizaría el PHN no podía imaginar que guardaba un As en la manga. Prometió que al Levante no le faltaría agua y así está siendo, para sorpresa de propios y ajenos que gastamos ojos y puños y no dejamos de asombrarnos. Desde el 14 de marzo hasta la fecha se están batiendo records pluviométricos, lo cual nos lleva a pensar mal del señor "Z" y su equipo de gobierno; porque, razonemos: No es normal que en estas tierras llueva durante dos semanas seguidas, vuelva la primavera cinco días y de nuevo más agua. Es increíble, ayer me pareció escuchar al tío Pencho hablando en gallego y al Pifanio en bable... y más de uno ya cambió los zaragüeles por el traje de buzo, por no decir de las huertanicas, singular representación de la belleza murciana, que este año han plastificado los refajos y cambiado las esparteñas por botas de alcantarillero.
¿Y todo esto a cuento de qué? Resulta que "José Luis", ojeando una revista de esas que dejó olvidadas "José Mari" en la Moncloa, leyó que el mejor riego para los campos de golf es la lluvia, y como a él lo del padle no se le da bien y sobre el billar no controla, pensó: "¿Por qué no veranear en Alicante Golf?" Y acto seguido se puso en contacto con Montes de Oca, Maldonado, Florenci Rey y Santa Minerva, y se hizo accionista del MSG-1 Meteosat. Y claro, así no hay quen pueda con él, ni PHN ni leches, un par de gotas frías por aquí, una borrasca por allá... y a los del norte, sol y buen tiempo.
Lo malo de todo esto es que ayer se le fue de las manos una bolsa de aire frío y dejó caer una de pedrisco sobre esta santa tierra, apedreándome el coche y los cristales de casa, y me pregunto si sería posible organizar una comisión de investigación para depurar responsabilidades y determinar quién cubrirá los daños, por no hablar de la suspensión de las fiestas del pueblo o la tradicional "Quema de Brujas", que de seguir así habrá de celebrarse en la sala de exposiciones de la Casa Consistorial. >>

6 de marzo de 2006

DIARIO DE UN NAVEGANTE PROSCRITO

"Vivimos en un submundo del que no queremos emerger, conscientes de nuestra ilegalidad y la comodidad de nuestra oscura existencia a los ojos de quien vigila.
Cada año miles de delincuentes acaban donde acaban los malos: Entre rejas. Cada uno de nosotros ha cometido mayor número de delitos que el más preso de todos; puede que no tan terribles pero abrumadoramente más numerosos, y reincidentes hasta la saciedad.
Como si de una competición se tratara, acumulamos más y más información y nos jactamos de ello como si de algo loable se tratara. La relativa seguridad que nos proporciona este falso anonimato nos hace crecer en algunos casos hasta estados demenciales, obsesivo-dependientes de nuestras aprehensiones, de nuestros logros cotidianos. Bajo pseudónimos de las más variopintas índoles damos conferencias de cultura global, altruismo, condescendencia, robinhoodismo neocomunista... en bitácoras recónditas con nombres indescifrables..."

Fragmento del 'Diario de un navegante proscrito'.
Ed. Obras ficticias - 2006.

5 de marzo de 2006

SOSIEGO DOMINICAL

Si vieras correr las nubes mientras escuchas "Cuts you up" de Peter Murphy, sin quitar los ojos de la ventana, también tú sentirías erizar los cabellos de tu nuca. Las antenas se toman su merecido descanso, tumbadas en las azoteas; las tejas y toldos se resisten a permanecer en su impuesta posición; un gato desafía al dios Eolo por los tejados, procurándose el sustento a costa de desvalidos gorriones que se cobijan en cualquier recoveco de las malogradas cubiertas que rematan los hogares de este lugar. Sorprende ver gaviotas tan al interior, tan lejos del mar. Cosas del viento.

Aventado como estoy, preferiría quedarme en casa contemplando la tierra que se cuela, furtiva, por las rendijas del aluminio de mi balcón; mas he de salir, cumplir con mi parentela, que no me perdonará haberme echado al hombro mi máquina de cazar estirados cirros y voluptuosos cúmulos. Cosas del viento...